Diferencias entre una Paleta y un Jamón Ibérico

Diferencias entre una Paleta y un Jamón Ibérico

17 Mai 2023 - Publié dans Non classifié(e)

Puede que te haya sucedido en alguna ocasión que, al ir a la carnicería, no hayas sabido decidir entre un jamón ibérico o una paletilla. ¡Es lo más normal! Porque es una de las dudas más habituales entre aquellas personas que quieren comprar un buen ibérico, de calidad, y no saben exactamente por cuál decidirse. Para hacértelo más sencillo la próxima vez que acudas a una carnicería, ¡te vamos a enseñar la diferencia entre ambos productos! Sigue leyendo y no te pierdas ni un solo detalle.

Qué es una paleta

Comencemos con lo básico: cuando hablamos de la paleta, nos estamos refiriendo a una de las patas delanteras del cerdo. A simple vista, puede parecer bastante parecido al jamón, pero hay algunas diferencias. Como, por ejemplo, que su tiempo de curación tiende a ser más corto, algo que afecta directamente tanto al sabor como a la textura. Porque la grasa que tienen ambas extremidades es diferente, pese a que proceda del mismo cerdo, y haya sido alimentado de la misma manera.

Normalmente, es más pequeña que el jamón, tanto en tamaño como en peso. Eso suele hacer que su precio sea ligeramente inferior.

Qué es una jamón ibérico

Por otra parte, encontramos el jamón, que proviene de la pata trasera del cerdo, también conocida como pernil. Es decir, que ya tenemos la primera diferencia: la procedencia del producto. Y, por supuesto, esto hace que cambie el sabor, la textura e incluso las propiedades nutricionales. Como ya hemos señalado, el jamón suele tener un tamaño mayor que la paletilla.

Cabe añadir que, cuando ponemos la etiqueta de ibérico al jamón, nos estamos refiriendo a una raza concreta de cerdo. Más allá de eso, podemos encontrar cerdos ibéricos de bellota, cuya alimentación se basa en este fruto al cien por cien. O podemos hablar de cerdos ibéricos de cebo, que se alimentan de comidas preparadas por los seres humanos. Todo esto afecta también al sabor, a la grasa infiltrada que encontremos en el jamón, al precio… Entre otras tantas variables.

¿En qué se diferencian?

Pero pasemos ahora a ver las diferencias principales, para que sepas discernir claramente si estás ante un jamón o ante una paletilla. A nivel físico, como hemos señalado, vas a ver una diferencia de tamaño. Pero hay otras características que te harán distinguir entre ambos productos de forma rápida.

Tiempo de curación

En primer lugar, debes saber que el tiempo de curación es una de las diferencias más características entre la paletilla y el jamón. Mientras que la paleta debe pasar entre 12 y 24 meses curándose, el jamón ibérico puede necesitar hasta 48 meses de curación. Es este tiempo extra lo que hace que el sabor del jamón sea más intenso, más complejo, y también altera notablemente la textura, volviéndola más suave.

Tamaño y peso

Como hemos señalado, lo que tú notarás a simple vista es que el tamaño de la paleta es menor. Esto se debe a la cantidad de carne que tiene el hueso en sí, así como al tamaño del hueso.

El jamón tiende a pesar unos 8 kilogramos, más o menos, mientras que la paleta puede pesar incluso la mitad. Y es precisamente por esto por lo que el tiempo de curación del jamón también tiende a ser mayor, porque presenta más carne que debe curarse.

Sabor

Llegamos, pues, a una de las diferencias que más nos atañe: la del sabor. Si tenemos en cuenta que el jamón pasa por un proceso de curación más largo, y que su infiltración de grasa es mayor, es fácil discernir que tiene un sabor mucho más intenso. Por otra parte, tenemos la paleta, con un sabor más suave, aunque igualmente delicioso. En este sentido, dependerá mucho de tus gustos que prefieras un producto u otro.

Ante la duda, cuál elegir

Llegamos a una de las grandes preguntas que todos nos planteamos: ¿con cuál nos quedamos? ¿Cuál es mejor? Debes saber que no hay una afirmación categórica en este sentido, puesto que ambos productos ofrecen una calidad incuestionable y un sabor increíble. Va a depender, sobre todo, del uso que quieras hacer de la carne, de tus preferencias personales y, por supuesto, de lo que estés dispuesto a invertir.

Si buscas algo más asequible, y con un tamaño algo más reducido, puedes apostar por la paleta. También es una gran alternativa si quieres usar esta carne para croquetas, o para guisos, o para cualquier tipo de plato preparado. Por otra parte, si lo que buscas es un producto con un sabor intenso, lo mejor es el jamón ibérico. Además, si tu idea es realizar el corte perfecto y ofrecerlo en lonchas, ¡con el jamón acertarás seguro!

Preguntas Frecuentes

Más allá de lo que hemos visto hasta ahora, queremos responder a algunas de las preguntas frecuentes que suelen hacerse muchas personas antes de consumir uno de estos productos.

¿Qué es mejor el jamón o la paleta?

No se puede aseverar de forma absoluta que el jamón sea mejor que la paleta, o viceversa. Y es que, en cuestión de comida, depende mucho de los gustos de cada uno. El jamón se considera de mayor calidad, eso sí, pero se debe sobre todo a que su proceso de curación aporta un sabor mucho más potente a la carne. No obstante, la paleta es muy valorada y apreciada por una gran cantidad de personas hoy en día. Al fin y al cabo, su carne continúa siendo jugosa, sabrosa ¡y un auténtico manjar! Además, no hemos de olvidar la diferencia de precio que hay entre ambos productos.

¿Qué tiene más grasa el jamón o la paleta?

Si buscas evitar por completo la grasa, no lo harás ni con el jamón ni con la paleta, puesto que ambos tienen grasa infiltrada debido a que proceden del cerdo. No obstante, si lo que buscas es reducir el contenido de grasa de tu alimentación, debes saber que la paleta tiene menos que el jamón.
Esto afecta al sabor, puesto que el jamón es más jugoso y tiene una textura mucho más suave, que casi se derrite en el paladar.

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